21 julio, 2008

Promesas son Promesas, sobre todo cuando hablamos de Educación

Estos días he estado cuidando a mi sobrina de un mes. Nunca me han gustado los cabros chicos, por decirlo de una manera educada, pero con ella es diferente. Ella es un vestigio de mi mami, un pedacito que perdura integro reproduciendo miradas, sonrisas, gestos y olores, de una manera genéticamente perfecta.


Miraba sus rasgos impecables y ella me sostenía la mirada, sonriendo con esas muecas imprecisas de los recién nacidos. Dos días me demoré en que aprendiera a decir “agu”. No se a que edad es normal que las guaguas digan “agu”, palabra que parece tan nimia y superficial, pero que sin embargo esta tan llena de significado.

Mientras la miraba pensaba en que mis otros sobrinos aprendieron a leer y a nadar a los 2 años y medio. A los 5 manejaban a la perfección las cuatro operaciones matemáticas que yo apenas logré dominar en Enseñanza Media y podían mantener una conversación básica en ingles, al menos para pedir todo lo que quisieran en los Daty Free.

Nuevamente el recuerdo de mi madre asoma burlón, ella los crió hasta esa edad. Para hacerlos dormir les leía novelas de Edgar Allan Po, Tolstoi o Gardiel Poncela. Siempre me pregunté por qué no había hecho lo mismo con nosotras, que a esa misma edad andábamos sorbiéndonos los mocos, atrapando libélulas, domesticando sapos, llenas de mugre, comiendo cuanto bicho nos parecía apetitoso, en un campo que para nuestros cortos centímetros era el mundo en toda su extensión.

El asunto es que mientras pensaba en todo eso, esta cosa de 4 kilos me miraba y me decía “agu”. Entonces pensé: “Pequeña cosa, sobre mi cadáver tu entraras a una escuela. Aunque tenga que mover cielo, mar y tierra, tengo que lograr que las cosas cambien antes de que el sistema te llame de manera irreversible. Ninguna vieja culia te dirá que te calles, que no te pares, que no pienses ni que no te pongas plumas en las orejas si tienes ganas, ninguna vieja culia atentará contra el desarrollo de toda esa inteligencia que sale por esos ojitos de almendra”

No se cómo cumpliré la promesa, pero su “agu” categórico fue la respuesta a este pacto secreto que hemos sellado entre las dos.

17 julio, 2008

Se viene el estallido



¿Qué pasó entre María Música Sepúlveda y la Ministra de Educación, Mónica Jiménez de la Jara? Ocurre lo que pasa cuando tanto va el cántaro al agua: se rompe.
Si repetidamente la actitud es escudarse tras un cargo, tras un ministerio, tras las canas, tras la fuerza, tras lo que ustedes entiendan por el ejercicio del poder sobre otros, los excesos reiterados pueden pasar la cuenta. Y asumir que los menores de edad no tienen derechos civiles, por lo tanto, ellos "juegan" a manifestarse por una educación mejor, ellos "carretean" cuando salen en masa a decir basta, que ellos "no saben lo que quieren y lo que dicen" es no escuchar al otro, no validarlo en su calidad humana ni civil. Esa actitud proviene de - dizque - pedagogos y educadores que ahora tiritan pensando en todos los chicos que han humillado sostenidamente o en los alumnos que han apretado en silencio los puños aguantándose diversas formas de abuso decidirán no aguantar más, respondiendo con lo que tengan a mano. Me alegro, a ver si de una vez abandonan el púlpito y comienzan a interesarse en algo más que en representar su propia versión del monito mayor. Comprendan que ya nadie quiere seguirlos con esa actitud.


No nos confundamos. No cuestiono el reproche de quienes observan que sus paraderos se encuentran destrozados después de una manifestación estudiantil, por ejemplo. Sé que no todo el grupo de manifestantes se encuentra igualmente informados, comprometidos o motivados por ser más en esta sociedad. Pero me niego a condenar el origen y los objetivos de este movimiento de ninguna manera. Sólo poniendo atención al fin último coincidiremos en que es legítimo. También concordaremos en que es una lástima que menores de edad tengan que salir a las calles a gritar y patalear por algo que quizás a sus padres y sus profesores - de esos que hacen clases, no los del Colegio de Profesores, evidentemente - les corresponde. Y que crucificar a una chica de 14 años por volcar una jarra con agua ante tanto estrellarse contra el conducto regular, es no querer ver el fondo del asunto.

El baño con agua helada que María Música propinó a Mónica Jiménez - poética imagen, por lo demás - escapa a una acción de protesta regular, principalmente, porque vemos un paralelo entre el cuestionamiento a la autoridad y su cara más temida: la respuesta de alguien que sólo recibe un día tras otro un horrible "porque no". Es decir, no sólo no ofrecen argumento, sino que tampoco permiten que "el otro" se exprese.
¿Quién teme que estos arranques se repiten siguiendo el "modelo" de María Música? Profesores, sin duda, que no saben cómo controlar a un curso y los someten a anotaciones, ironías, palabras descalificadoras, acoso psicológico utilizando el poder que tienen sobre ellos. ¿Suena conocido? Sí, porque si los docentes que ejercen desde esa miseria humana pudieran funcionar como Ministros sobre un universo mayor, digamos todo el sistema educacional chileno, harían lo mismo que las autoridades de la cartera de Educación: echarían mano a las Fuerzas Especiales, los carros lanzaaguas, la represión y detención de menores, el cierre al diálogo en reiteradas ocasiones, la desatención hacia los problemas de los estudiantes. Porque no existe en una perspectiva fascista la posibilidad de cambio, a menos que sea propuesto por la persona que ostenta el poder. Y, sin duda, se despacharía desafortunadas declaraciones como estas perlas de sabiduría, que hoy pronunció la Ministra de Educación de Chile, Mónica Jiménez de la Jara, en Terra al ser informada que QUIZÁS María Música se ha manifestado desde hace 3 años:
"Yo le preguntaría qué pasó antes de la violencia. Qué pasó; porqué anda en la calle desde los 11 años; porqué ella se ha convertido en una activista desde los 11 años. ¿Es eso lo que esperamos de un niño de 11 años, que ande reclamando como decían ellos, hoy por las ballenas, mañana por la Ley General, pasado mañana por la causa mapuche."
Cuidado, señora Ministra. Las cosas han cambiado y ya no basta someter a personas en base a castigos y amenazas, ningunear sus causas o aplicar condescendencia como si se estuviera hablando de animalitos sin dueño. Mucho cuidado, porque aunque eso puede funcionar como tranquilizante en los círculos políticos convencionales en los que usted se mueve, eso también es violencia y el elástico de tanto estirarlo, se puede romper.
Para ver el episodio del agua entre aquí

12 julio, 2008

21 Gramos

Hoy día alguien me decía que el alma son unas hormonas que se evaporan cuando uno se muere, de ahí la baja de peso: 21 gramos. Mi padre se mataría de la risa, “¡que tontera, el alma no existe!”, diría categórico con esa postura absoluta que toma cuando se trata de cuestionar sus universales.

Cuando mi madre se murió y sonrió al hacerlo, como si más allá de su mirada estuviera viendo algo familiar, nosotros pensamos: "son sus muertos que vienen a buscarla". Mi padre, tan oportuno como siempre, nos terminó de aclarar: "¡Tonteras!, son reflejos de aquellos órganos que siguen irrigando sangre por algunos segundos, luego de que el corazón se para".

No sé cómo se las arregló mi mami para que nuestro padre se aguantara hasta los 10 años sin contarnos que el viejo pascuero no existía, ni el ángel de la guarda, ni la dulce compañía y que es más, había que desconfiar de cualquier tipo medio travestido que quisiera ampararnos sobre todo si era de noche. Y años más tarde nos soltó lo que tenía atragantado desde que fuimos naciendo: Dios no existe. Pero ya era demasiado tarde, mi mami, con todos sus años menos de escolaridad, resultó mejor oradora que el más capo de los sofistas. Creo que esa ha sido la peor derrota de mi padre: de sus ocho hijos ninguno salió ateo ni comunista.

Creo que tiene que haber un sentido. Un sentido para que te toque una familia y no otra, una razón para que la gente que siga siendo cotidiana en tu vida sea esa y no otra. Mi padre, el rey de los escépticos, dice que cuando yo comencé a hablar lo hacía en ingles (balbuceando claro está) y que le hablaba de lugares en los cuales era obvio nunca podría haber estado. Trataba de atribuirlo a la vez que me caí de los brazos de mi mami, casi recién nacida, y me saqué la chucha en el suelo de una micro. Pero ni el mismo quedaba totalmente convencido.

¿De dónde somos? ¿Hacia dónde nos dirigimos? La verdad no me importan tanto estos extremos, sino las preguntas que me acechan relativas al trozo que queda al medio, para las cuales muchas veces tampoco tengo respuestas... la mayoría de las veces.

10 julio, 2008

El sentido de las cosas

Estaba leyendo a Víctor Frankl. En muchas cosas concuerdo: sin un sentido todo propósito caduca, ¿Por qué con la vida iba a ser diferente? También entiendo que su diferencia con Sartre entre “buscar un sentido” y “descubrir el sentido” en cuanto a nuestras vidas se refiere, radica en que el primero es ateo y el segundo creyente. Para mí es solo una diferencia verbal. Aunque creo que para el creyente es más fácil pero menos profundo el camino, en cambio para el ateo, cada paso dado es una lucha librada consigo mismo, puesto que es mucho más fácil claudicar y darse por vencido sin ninguna promesa de ayuda externa.

Difícil e injusto homologar su experiencia vivida durante la Alemania Nazi, a cualquier otra, pero si aplicamos su tesis siquiátrica a nuestra cotidianidad, me hace sentido. A veces escogemos el camino más fácil, y sabiendo que es preciso cuidar los límites del poder que nos otorga el hecho de ser docentes, lo aplicamos sin ningún tipo de precaución ante los daños colaterales. Me sucede cuando estoy cansada, no del hecho de hacer clases, sino de tener que convivir con estructuras estresantes ante las cuales estamos en permanente oposición.

Hoy una gendarme de mi Liceo en tono de talla trató a una niña de tonta, delante de sus compañeras. La situación era de jolgorio y todas se rieron. La niña se indignó y le grito a la Sra. que qué se creía ella para tratarla así. Todos nos sorprendimos. La aludida en cuestión contestó que no le viniera a faltar el respeto; yo reafirmé a la Sra. con una amenaza y una anotación negativa para la alumna.

Sabía que era injusto, que la Sra. había usado su poder sobre la niña y que con justa razón ésta había reaccionado, pero tampoco estaba de acuerdo con que gritándole a la Sra. fuera a hacerle a entender cómo se estaba sintiendo. Ante una agresión estaba respondiendo con otra.

Mi reacción fue la peor de todas, la más cómoda, la más sin sentido. Diplomáticamente eché a la Sra. de la sala y le puse una anotación a la niña, ante lo cual esta inquirió… pero ¿por qué?. Mi respuesta fue: porque sí.

No quería detenerme en explicarle a ambas que opinaba de la situación; con gusto las habría mandado a las dos a la chucha por andar peleando por weas, pero claramente mi reacción fue sin sentido o desde una óptica de la pérdida del sentido: fui lo que toda mi vida he criticado en los demás profesores. ¿Tendrá esto alguna homologación con la pérdida de sentido y la alienación que plantea Frankl en su sicoterapia?.

Mi amiga P me dice que lo que más le aterra de esto de ser profe, es un día no reconocerse y haberse convertido en una vieja culia, que ha dejado de disfrutar y admirar lo que hace, para transformarse en un vil ser que cree que la enseñanza consiste en andar con un látigo, tratando de que las cabras no se escapen pal monte

Pero estoy banalizando en demasía pensamientos que fueron formulados de manera tan extraordinaria. Aunque ya hayan pasado más de 11 años de su muerte y muchos más desde que inventó la Logoterapia, sus palabras están más vigentes y suenan más hermosas que nunca

Lo que de verdad necesitamos es un cambio radical en nuestra actitud hacia la vida. Tenemos que aprender por nosotros mismos y después, enseñar a los desesperados que en realidad no importa que no esperemos nada de la vida, sino si la vida espera algo de nosotros.

Tenemos que dejar de hacernos preguntas sobre el significado de la vida y, en vez de ello, pensar en nosotros como en seres a quienes la vida les inquiriera continua e incesantemente. Nuestra contestación tiene que estar hecha no de palabras ni tampoco de meditación, sino de una conducta y una actuación rectas.

En última instancia, vivir significa asumir la responsabilidad de encontrar la respuesta correcta a los problemas que ello plantea y cumplir las tareas que la vida asigna continuamente a cada individuo.

Los que estuvimos en campos de concentración recordamos a los hombres que iban de barracón en barracón consolando a los demás, dándoles el último trozo de pan que les quedaba. Puede que fueran pocos en número, pero ofrecían pruebas suficientes de que al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas —la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias— para decidir su propio camino.

Victor Frankl


05 julio, 2008

Ghandi, hablando de educación...

"No me sentía inclinado a enviarlos a la Indía, porque estimaba que los niños deben estar junto a sus padres. La educación que las criaturas absorben en un hogar normal, es imposible lograrla en cualquier otra parte, lejos de la familia. Por consiguiente, los mantuve a mi lado...."

"En cuanto a mis tres hijos, debo decir que jamás fueron a ninguna escuela pública, con excepción de la que yo improvisé en Sudáfrica para los hijos de los satyagrahis...."

"Si yo hubiera insistido para que se educaran en cualquier escuela pública, se habrían visto privados de la enseñanza que solamente proporciona la experiencia o el contacto constante con los padres. Yo jamás me hubiera librado de mi ansiedad respecto a su formación, y la educación artificiosa que habrían adquirido en Sudáfrica o en Inglaterra, les hubiera impedido comprender la sencillez y el espíritu servicial que hoy poseen...."

"Hoy conozco a muchos jóvenes de la misma edad que mis hijos, que han recibido educación académica. Y no creo que ninguno de ellos sea mejor que mis hijos, ni tampoco que éstos tengan mucho que aprender de aquellos..."

"Yo estoy satisfecho de haber proporcionado a mis hijos una educación que otros niños no pueden recibir, pues de haberles encarrilado por la vía académica les hubiera privado de la enseñanza objetiva sobre la libertad y del propio respeto que hoy poseen. Cuando hay que elegir entre la libertad y la instrucción, ¿quién es capaz de afirmar que lo primero no debe ser preferido mil veces a lo segundo?..."

"Los jóvenes a quienes visité, en 1920, en aquellas ciudades de la esclavitud- sus escuelas y colegios-, y a quienes aconsejé que era preferible ser analfabetos y picar piedra en bien de la libertad, que soportar las cadenas de la esclavitud a cambio de una educación literaria..."

"Con frecuencia me han planteado los amigos algunas interrogantes difíciles de definir. ¿Qué daño les hubiera hecho a mis hijos el recibir una educación académica? ¿Qué derechos tenía yo para cortarles las alas? ¿Por qué me tenía que interponer en su camino impidiendo que se graduasen y eligiesen la carrera que quisieran?...."

02 julio, 2008

Jean Paul Sartre

"El hombre nace libre, responsable y sin excusas"

25 junio, 2008

¿LOCE? ¿LGE? Buscando el problema a nivel teórico

Creo que no hay cosa que me guste más, aunque suene terriblemente fascista, que sentirme parte de una èlite que mira el mundo desde arriba, desde los costados o de donde sea, pero obviamente desde afuera. Parte de una elite que entiende que el problema de la educación no es el lucro ni la selección de alumnos. Un grupo afortunado que se ha asomado afuera de la caverna y ha visto el paisaje que la circunda por primera vez.

Si me preguntan de que espectro político soy, solo puedo responder: de este, de aquel que quiere y pelea porque todo el mundo pueda salir de la caverna y ver lo que yo veo a traves del conocimiento.

Lo siguiente es parte de aquello. T, espero tu opinión. Para que te pregunto si ubicas a Bergerd y Luckman: y vuelvo a decirte lo de la otra vez: ¿¿¿Cómo nunca antes me dejaste a mi tambièn mirar por la grieta hacia el exterior???? Caga¡¡¡, jejejeje. Te quiero ita, eres la mejor amiga del mundo.

Punto clave de esta discusión se centra en la actual crisis de la educación, que nosotros planteamos, basándonos en B y L, como un desfase entre la Institución y el individuo. ¿Es el individuo quien crea la institución o viceversa? ¿Por un lado el individuo adquiere la realidad que por otro lado está siendo producida por todos los individuos?.

Las pautas de conductas se han adquirido porque son el resultado de las acciones cotidianas de los hombres de una sociedad determinada, que externalizan sus acciones en una primera y segunda socialización. EL problema es que el comportamiento del ser humano cambia con el tiempo y esta sujeto a influencias externas, y esta externalización, que se ha habituado y transformado en institución, continua en el tiempo. En si misma, la Institución tiene su propia forma de control coercitivo, inexistente o tenue al principio pero que se vuelve más férreo mientras mas alejada se encuentre la institución de sus creadores originales cuyas acciones externalizaron a través de los distintos procesos de socialización: creemos que esta es la causa de la crisis actual de nuestro sistema educativo; el desfase entre individuo e institución es tal, que ya los medios coercitivos de control están siendo insuficientes para su legitimación por parte de los usuarios de la misma.

Para entender esta crisis o desfase, es importante comprender el proceso histórico en que se produjo su constitución. Durante gran parte del siglo XX, la idea de un Estado de Bienestar, primo en nuestro concepto de desarrollo-país, alcanzando por ende a las instituciones educativas. Era el estado quien debía velar por el desarrollo educativo.

De esta experiencia, se pasó radicalmente a la conformación de un Estado subsidiario que incluyó el proceso de municipalización de la educación pública desde 1980, la instauración de la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE) en 1990 y la actual reforma educacional con los gobiernos de transición democrática.

Si analizamos esta historia, nos daremos cuenta que el proceso en nuestro país ha sido inverso: no se ha llegado a la construcción de la institucionalidad educativa por medio de un proceso de externalización de las conductas de los individuos en una determinada época, sino que se ha tratado de imponer ciertos tipos de acciones idealizadas, a través de Instituciones pensadas para ello.

¿Qué se piensa de la educación decimonónica?. En general que todo tiempo pasado fue mejor. La escasa elite que tenía acceso a la educación del siglo XIX había creado a través de la internalización de sus actos la escuela, principalmente explicada a través de lo que ha sido el Instituto Nacional.

Sin embargo, los proyectos desarrollados en el siglo XX no han nacido de un reflejo de la realidad vivida, sino que se han tratado de imponer como realidades ideales a alcanzar, tratando de producir una internalización forzada de las instituciones educativas. Es por eso que a través del tiempo los medios coercitivos se han vuelto más necesarios y aun así no están dando el resultado esperado, porque como dice ByL “solamente se requieren mecanismos de control adicionales cuando los procesos de institucionalización no llegan a cumplirse cabalmente”. Durante el periodo del régimen militar habían pocos canales a través de los cuales aflorara esta crisis, pero en el Chile de hoy, interconextado, transversal, en red, los jóvenes no son capaces de encajar ni aunque quisieran, en un tipo de escuela que no ha nacido de su propia habituación de experiencias, siéndoles muy difícil cumplir con los roles que las instituciones educativas esperan de ellos. Sin embargo “las instituciones están ahí, fuera de él, persistentes en su realidad, quiéralo o no: no puede hacerlas desaparecer a voluntad… La realidad objetiva de las instituciones no disminuye si el individuo no comprende el propósito o el modo de operar de aquéllas”, el problema estriba en que para el joven se esta tornando imposible la internalización de ellas.

Si analizamos los principios en que se funda la ley, no los encontramos tan alejados de las acciones que están externalizando los jóvenes en el Chile de hoy: en todos los sectores sociales la educación sigue siendo (o al menos pareciendo) un medio de movilidad social y cultural (Universalidad y Calidad de la Educación); existe un acuerdo tácito colectivo en que la educación es un derecho para todos (Equidad del sistema de enseñanza.); en que su creación y conducción debe darse a través de la participación de todos los sectores involucrados y la aceptación de la responsabilidad también de todos ellos (Participación y Responsabilidad), posibilitando las adecuaciones curriculares necesarias según la realidad de cada Unidad (Flexibilidad).

Detectado el problema en la incoherencia que se produce entre la habituación del joven y el marco teórico, que sí se encuentran en correlación y la institución educativa, cabría hacerse la peligrosa pregunta: ¿Cómo solucionar este desfase?

Consideramos una cuestión a lo menos intrincada plantearse este desafío porque la estructura más rígida al pensar en el cambio o la parte de la socialización menos cambiante en el tiempo es la institucionalización de la acción exteriorizada.

Como dice Morín, la escuela ve el conocimiento como un mero resultado cultural del pensamiento, dividida en compartimentos estancos, sin embargo, debe hacerse cargo de un conocimiento pertinente, que considere: el Contexto, lo Global, lo multidimensional, porque esta es la forma de externalizar del joven de hoy, que no son recogidas por la institucionalidad existente.

Como planteamos, el problema se reduce a la antigua institución educativa que se encuentra en plena vigencia, pero que representa otra realidad, la rígida del pensamiento positivista del siglo XIX, porque es de entender que las reformas que se han intentado implantar durante el siglo XX no lograron internalizarse en los jóvenes como proceso inverso. He ahí el problema de fondo: difícilmente la socialización secundaria podrá realizarse con éxito a través de estas instituciones arcaicas y desfasadas, por mucho que el marco legal sea el reflejo de la habituabilidad de los jóvenes chilenos del siglo XXI.

Detectado el problema pues, la solución parece mucho más compleja, ¿cómo logramos que la principal herramienta para llevar a buen término un proceso de socialización secundario adecuado según Berger y Luckman, sea coherente con la habituación de los jóvenes de hoy? O, en otras palabras, ¿cómo modernizamos esta institución que mantiene una imagen hacia fuera, pero cambia por dentro, encerrada como en una concha, según Giddens?

Difícil saberlo, al menos el desafío está planteado.

20 junio, 2008

“Todas las mañanas del mundo no vuelven nunca más” (Pascal Quignard)

Nada me seduce mas que la inteligencia o la virtud, que en el fondo son la misma cosa. Me estaba acordando de Saint Colombe y su viola de 7 cuerdas, los duraznos plisados de su mujer que venía a verlo a pesar de estar muerta, sus noches y sus días rendido al crepitar de la vela y al sonido de sus cuerdas ¿Se puede vivir una vida tan apasionada?

19 junio, 2008

En el Alma


"Bueno... yo no diré YO quiero estudiar… Porque es obvio que la mayoría de las niñas del liceo es lo que quiere... sino, no habrían tantas chicas de diferentes comunas en el Liceo, personalmente vivo en Lampa, me levanto a las 5.15 de la mañana para llegar a clases, porque en mi comuna no hay escuelas de calidad. Nosotras nos movilizamos por las generaciones futuras, porque no quiero que en unos años más sigan habiendo personas como yo que tienen que hacer más esfuerzo que otras, se que hay chic@s que se levantan aun mas temprano, que llegan aun mas tarde que yo y aun así siguen luchando, porque queremos que los que vienen puedan optar a una buena educación en su comuna al igual que los que viven en providencia o Santiago centro. No dejemos que nos pasen a llevar, y basta con esa mentalidad de que no se conseguirá nada..."

No pude evitarlo…me llegó al alma. Es un post dejado en el fotolog de mi liceo. Hace una semana más o menos estuve en la comisaria sacando a esta niña y otras que pasaron a fiscalía por tomarse el Liceo y la pude ver angustiada porque los pacos amenazaban con enviarla a un hogar de menores del Sename porque la mamá no podía venir de Lampa a sacarla.

La gente se olvida que fue una masa llamada gente, la misma que eligió a esos parlamentarios que hoy sus hijos tanto critican y que probablemente volverán a reelegir.

Me siento privilegiada en muchas cosas, pero sobretodo en haber tenido acceso a estudiar y no solo una vez. La falta de conocimiento es como estar ciego, sordo y mudo, tratando de vadear a la muchedumbre que ataca por todos lados. Lo que menos se merecen estos cabros es que los hagan soñar en vano.

17 junio, 2008

Mi acto de rebeldía

No me reconozco. Hoy día toda mi cobardía cagona intrínseca se quedó en mi dpto., porque si hubiese sido la misma de todos los días, no estaría escribiendo esto.

Martes, día de consejos de profesores, o sea, día de perdida de tiempo, pero hoy fue un día especial. Estaban todos los profesores, lo que hacía más de 50 personas en la sala, decidiendo si iban a paro parcial o paro total en contra de la LGE, en protesta por aquellos aspectos de la ley que según ellos, van contra la “dignidad” de los profesores.

La ida a paro se daba por hecho, eso no estaba en discusión. Lo más chistoso es que quien hacia de moderadora, era una profesora cuya mayor virtud aflora cuando esta en silencio, porque de lo contrario, continuamente esta tratando a las niñas de tontas, mediocres, que para qué estudian si no tienen neuronas, que son rotas, cochinas, que qué hacen en esta comuna, que este liceo no es para ellas y un largo etc. Pero, en fin: hoy estaba liderando la defensa de la dignidad del gremio.

Hubo muchos discursos, unas más largos que otros, unos más cagones que otros, pero ninguno haciendo un mea culpa. Luego vino la votación.

Justo en ese momento no se que me hizo levantar la voz y decir, a todos y cada uno de los que estaban ahí: “Yo me abstengo de votar porque no estoy de acuerdo con el paro, porque con o sin LGE, para mi el problema más urgente es la modificación del Estatuto Docente. La Educación sí es responsabilidad de los profesores” Cricricricricricricri

Que segundos más largos. Nadie dijo esta boca es mía. Estoy segura que las represalias se dejaran caer duras, por rompehuelgas y anti gremialista; pero bueno, esa es mi forma de apoyar al movimiento pingüino, porque estoy segura que tras el acto de hoy, fuerzas especiales de carabineros serán unas blancas palomas ante la furia que dejaran sentir estos dignos colegas. Porque son capaces de hecharle la culpa al Papa, antes de reconocer que ellos tienen algo que ver con el problema de la mala educación de este país.

Obviamente fui la única abstención con esos argumentos.

Debo aclarar que los profesores van a paro por algo que les atañe directamente (habilitación de títulos a no especialistas) y de pasada, aprovechan de apoyar a los estudiantes. Uno de mis colegas dijo: “No deberíamos meternos, esta Ley no toca directamente aspectos gremiales, la habilitación ya esta aprobada y el resto no tiene nada que ver con nosotros”

Perdón pero ¿La educación nada que ver con nosotros? Los resultados fueron: 12 abstenciones (sin ningún argumento), la mía con el argumento ya dicho, 15 paro parcial, 1 paro total. ¿El resto de los profesores? Justo cuando que había que votar partieron al baño, se acordaron que habían dejado las llaves puestas en el auto, que tenían que hacer una llamada urgente, etc. Juzgue por ud mismo.